Rafael Cansinos Assens, adalid de la modernidad (Biografía con información bibliográfica)

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1964

Su salud se va deteriorando. Todos los gastos médicos los asume la Asociación de la Prensa de Madrid.

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13 de febrero

Después de muchas dudas e inquietudes, según los recuerdos de Rau Galán, otorga testamento en el domicilio familiar. Pensó en dejar su archivo y sus manuscritos a los sobrinos de Manuel Aguilar, pero finalmente declaró heredero universal a su único hijo, Rafael Manuel, que tenía cinco años. Fueron testigos su amigo Manuel Cuevas y el vecino del piso de arriba. Alguien bajo al bar cercano a por otro testigo porque eran necesarios tres.

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Escribe el que será su último poema, un salmo titulado "El último deseo", que empieza "Cuando el último canto expire de mis labios —dijo el poeta— quiero que me entierren en tierra de mi patria, en la tierra sagrada de Sión, tierra de mis abuelos gloriosos..."

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Primeros de abril

Ingresa en la Clínica Ruber, calle Juan Bravo 49 de Madrid, en la que permanecerá tres meses, sufriendo dos operaciones quirúrgicas, una de próstata y otra de hidrocele. El diagnóstico fue cáncer de próstata.

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9 de mayo

El editor Manuel Aguilar, inquieto, le escribe preguntándole, "porque veo en Índice que está usted publicando 'Recuerdos de una vida literaria'", si "son tomados de sus Memorias y si piensa usted ir publicando todos ellos de esta forma". 

Rau Galán, sobre la relación de Cansinos Assens y Aguilar, que ella conocía muy bien y seguía en directo en sus idas y venidas a las oficinas de la editorial Aguilar, siempre dijo que en estos años "estaban los dos muy viejos..."

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Junio

Es operado por el doctor Agustín Hidalgo.

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10 de junio

En la última carta que Manuel Aguilar le envía al escritor, dice en un párrafo literalmente: "Tiene usted razón. Si no toda la obra de usted, parte de ella debería ser recogida y, desde luego, quisiera ser yo quien realizara esta obra de justicia y reparación y, si Dios me da salud y vida [tenía cáncer, falleció unos meses después], la realizaremos; pero deje usted que yo le plantee la oportunidad de hacerlo en el momento que a mí me sea posible y crea más a propósito."

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Junio

Recibe separatas de su última traducción, impresa en mayo: Kéter Maljut (Corona Real) de Ibn Gabirol.

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Junio

Según recuerdos de Rau Galán, varios judíos le visitaron en estos días, algunos probablemente alertados por César Tiempo desde Argentina. Unos meses después, se creó el primer colegio judío en España desde los tiempos de la Inquisición, para el que los dirigentes de la incipiente comunidad judía madrileña estaban barajando los nombres de Rambam, Maimónides, Yehuda Haleví... Pero se llamó Centro de Estudios Ibn Gabirol, figura en aquel tiempo totalmente olvidada en la historia de la literatura española y en las sinagogas sefarditas de aquellos años, y cuyo recuerdo Rafael Cansinos Assens activó con su traducción de Kéter Maljut.

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6 de julio

El lunes 6 de julio fallece, al atardecer, en la Clínica Rúber de Madrid, calle Juan Bravo, 49, en la habitación 218. Iba a cumplir 82 años en noviembre. Se encontraba con él Rau Galán. Según su testimonio las enfermeras, monjas, llamaron al sacerdote para cumplir con el rito de la extremaunción. Su último gesto vital fue para apartar el crucifijo que el cura había puesto sobre su pecho y que fue recuperado por una de las monjas antes de que resbalara al suelo. Rafael Cansinos Assens falleció murmurando unas palabras ininteligibles. La viuda prohibió taxativamente que se contara lo que sucedió en los últimos minutos de la vida escritor mientras ella viviera.

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7 de julio

Se celebra funeral católico, sin público, en iglesia de la Buena Dicha de los padres mercedarios. Dicha iglesia estaba vinculada al poeta Antonio Rey Soto (85 años), que como cura pertenecía a la Orden de la Merced.

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8 de julio

César González Ruano, por el que RCA sintió siempre un desprecio absoluto, escribe una necrológica en ABC. Fue la única de la Prensa española. Posteriormente, en la revista Índice, Gerardo Diego también dedica un texto breve a la figura del sevillano. Los dos le dieron el pésame a la viuda, Ruano en el sanatorio y Gerardo Diego en la puerta de la Sacramental de San Justo de Madrid. Estuvieron presentes en la inhumación siete personas, contando a la viuda: el periodista José Altabella, la actriz Catalina Bárcena, el editor Arturo del Hoyo, el escritor Juan Aroca, y dos amigos de la familia, Manuel Cuevas y la señora de Teodoro Botija. Por ironía del destino, Rafael Cansinos Assens reposa a escasos metros del panteón de hombres ilustres. Un mes después, en agosto, Fernando Quiñones dirige una carta al director de La Estafeta Literaria con un emocionado recuerdo. En el mismo número se publica el texto de Federico Carlos Sainz de Robles "Requiem literario por Don Rafael Cansinos-Assens". En septiembre, Antonio de Viñuelas en Papeles de Son Armadans le dedica la necrológica "Rafael Cansinos Assens o la vocación literaria". En este mismo año se empieza a desprestigiar su figura como escritor y traductor en el mundo académico franquista, con Juan Vernet a la cabeza.

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11 de julio

Cuando cae el sol y sale Shabat, se celebra un Homenaje en Buenos Aires organizado por la Sociedad Hebraica Argentina con la adhesión de la Asociación Bené Berith y de la Fundación de Estímulo al Intelectual Judeo Argentino. Intervien en el acto, Jacobo Kowadloff, Bernardo Ezequiel Koremblit, Carlos Mastronardi, Isabelino Scornik, Lázaro Schallman y Jorge Luis Borges.

La memoria de Rafael Cansinos Assen se conservó en el futuro, más allá de la loable labor de familiares directos como Rau Galán o de amigos como César Tiempo, gracias a que uno de sus discípulos, Jorge Luis Borges, se convirtió en un escritor de fama mundial y fue pertinaz en mantener vivo su recuerdo.

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